El recorrido inicia en la llamada Marina, durante dos horas en promedio, o el tiempo que acuerden los turistas con los prestadores del servicio.
Redacción Doctor's Help
Ciudad de México a 28 enero, 2019
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Ciudad de México a 28 enero, 2019

Como cada año el sector turístico, académico y local de Los Cabos, se prepara para la temporada de avistamiento de ballenas que, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), inicia el 15 de diciembre y se extiende hasta el 15 de abril.

En entrevista con la agencia Notimex, Cristian Sánchez Martínez, coordinadora de Educación Ambiental del Museo de la Ballena y Ciencias del Mar, refirió que se trata de uno los espectáculos naturales más maravillosos de la zona, y eso se refleja en la afluencia y atención que genera al turismo.

Los ejemplares llegan luego de nadar más de 50 mil kilómetros, “huyendo” de las bajas temperaturas del norte del continente, desde Alaska, para aprovechar las cálidas aguas del Pacífico mexicano, donde se aparean o tienen a sus crías. En primavera regresan a casa, acción que permite su observación.

Para poder admirar a las impresionantes ballenas jorobadas y a las ballenas grises, el recorrido inicia en la llamada Marina, y se prolonga por lo menos dos horas o lo que acuerden los turistas con los prestadores del servicio, ya que la emoción es intensa desde que la lancha se aleja de la costa.

De acuerdo con el Programa de Investigación de Mamíferos Marinos (PRIMMA) de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS), existe un censo que reporta la existencia de tres mil 500 ballenas y más de 20 ejemplares con dispositivos de rastreo satelital.

Este trabajo permite contar con toda la información necesaria para el diseño del Programa de Acción para la Conservación de la Ballena Jorobada de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), y para la propuesta de un santuario ballenero para el corredor Loreto-Los Cabos, promovida por la academia y el gobierno estatal.

Sánchez Martínez recordó que se trata de la migración de mamíferos más conocida del mundo, por lo que atrae a los amantes de la naturaleza, «o los convierte en ello porque se trata de un espectáculo único”.

Y consideró que, junto con el tema de la vaquita marina y su rescate, este espectáculo permite sensibilizar un poco a la población acerca del mundo marino, aunque reconoció que aún falta mucho por hacer.

En ese sentido, recordó que el Museo de la Ballena va más allá de un espacio físico que lleva operando 23 años, pues cumple varias líneas de acción, entre ellas una educación ambiental, el impulso a la cultura, la investigación, además de atender varamientos marinos.

Aseveró que en este 2019, el recinto tendrá otra línea de acción muy importante gracias al equipo donado por el programa Vaquita CPR: se trata de las instalaciones donde se trabajó y se intentó tener en cautiverio a la vaquita marina, mismas que ahora se encuentran en La Paz y tendrán como objetivo atender varamientos marinos.

“Esto significa que cualquier especie marina que llegue ahí podremos trasladarla a este centro, en el que se va a rehabilitar y después se liberará; todo en colaboración con la Universidad Autónoma de Baja California», puntualizó.

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