Estos grupos pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar enfermedades infecciosas dada su exposición a las malas condiciones de vida.
Redacción Doctor's Help
Ciudad de México a 20 febrero, 2019
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Ciudad de México a 20 febrero, 2019

Si bien los migrantes y los refugiados suelen gozar de un buen estado de salud general, corren el riesgo de caer enfermos mientras se desplazan de un sitio a otro o durante su permanencia en los países de acogida debido a las deficientes condiciones de vida o a los cambios en su estilo de vida. Esta es la principal conclusión del primer Informe sobre la Salud de los Refugiados y los Migrantes en la Región de Europa de la OMS, publicado por la Oficina Regional de la OMS para Europa.

“Hoy en día, los sistemas políticos y sociales se esfuerzan por estar a la altura del reto de responder a los desplazamientos y la migración de un modo humano y positivo. El informe, el primero de este tipo, nos da una idea de la salud de los refugiados y los migrantes en la Región de Europa de la OMS, en un momento en que el fenómeno de la migración se extiende por todo el mundo”, dice la Dra. Zsuzsanna Jakab, directora regional de la OMS para Europa.

El informe, preparado en colaboración con el Instituto Nacional de Salud, Migración y Pobreza de Italia (INMP), resume los datos disponibles más recientes sobre la salud de los refugiados y los migrantes en la Región de Europa de la OMS —a partir del examen de más de 13 mil documentos— y los avances logrados por los países en la promoción de su salud.

Existe vulnerabilidad en esa población

Los refugiados y los migrantes parecen verse menos afectados que sus poblaciones de acogida por muchas enfermedades no transmisibles en el momento de su llegada; sin embargo, si viven en condiciones de pobreza, su estancia prolongada aumenta el riesgo de que sufran enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares o cáncer.

Como es probable que estos grupos cambien su estilo de vida, hagan menos actividad física y consuman menos alimentos saludables, también están más expuestos a los factores de riesgo de las enfermedades crónicas.

Los procesos de desplazamiento en sí mismos pueden provocar que sean más vulnerables a las enfermedades infecciosas. Ahora bien, en el informe se subraya que, por ejemplo, la proporción de refugiados y migrantes entre los casos de tuberculosis registrados en un país de acogida, varía considerablemente en función de la prevalencia de esta enfermedad en la población oriunda, además, una proporción significativa de ellos son VIH positivos y contrajeron la infección tras su llegada a Europa. A pesar de la creencia generalizada de lo contrario, solo existe un riesgo muy bajo de que los refugiados y los migrantes transmitan enfermedades a su población de acogida.

“El nuevo informe brinda información detallada sobre qué debe hacerse para responder a las necesidades sanitarias tanto de los migrantes y refugiados como de la población de acogida. A medida que estos grupos se vuelven más vulnerables al riesgo de desarrollar enfermedades transmisibles y no transmisibles en comparación con la población de acogida, es necesario que tengan acceso en tiempo oportuno a servicios sanitarios de calidad, como el resto de la población. Esta es la mejor manera de salvar vidas y reducir los costos del tratamiento, así como de preservar la salud de los ciudadanos residentes”, destaca la Dra. Jakab.

Principales hallazgos del informe

  • Los migrantes representan solamente el 10% (90,7 millones) de la población total de la región de Europa de la OMS, de los cuales, menos del 7.4% son refugiados.
  • La depresión y la ansiedad afectan más a los refugiados y los migrantes que a las poblaciones de acogida.
  • En general, la incidencia y prevalencia de la diabetes entre los refugiados y los migrantes, así como de mortalidad por esta enfermedad, es mayor que entre la población de acogida, registrándose tasas más elevadas entre las mujeres.
  • Los refugiados y los migrantes pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar enfermedades infecciosas debido a su exposición a las infecciones, la falta de acceso a la atención sanitaria y las malas condiciones de vida durante el proceso de migración.
  • Los menores no acompañados son vulnerables a la explotación sexual y experimentan mayores tasas de depresión y síntomas de trastorno por estrés postraumático.

También se elaboraron documentos de orientación para llevar a la práctica las conclusiones del informe que abordan un aspecto concreto de la salud de los refugiados y los migrantes, proporcionando herramientas, estudios de casos y evidencias en los que puedan basarse las prácticas y las políticas encaminadas a mejorar la salud, enfocándose en los ámbitos de la salud materna y del recién nacido, salud infantil, promoción de la salud, salud mental y envejecimiento saludable. Los documentos se elaboraron con el apoyo financiero de la Comisión Europea.