Los restauradores realizarán además, el resane de faltantes, la reintegración de colores y un registro fotográfico final
Redacción Doctor's Help
Ciudad de México a 20 septiembre, 2018
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Ciudad de México a 20 septiembre, 2018

El Instituto Cultural Mexicano (ICM), la casa de México en Washington desde hace más de un cuarto de siglo, puso en marcha la limpieza y restauración de seis murales pintados por un discípulo de Diego Rivera, que se han convertido en una ventana a la historia de México en la capital de los Estados Unidos.

Los murales, pintados por Roberto Cueva del Río entre 1931 y 1941, abordan cuatro temáticas: la región de Tehuantepec en dos murales, el México rural con sus volcanes y costumbres, el México industrial, y una breve historia de las Américas, la fundación de Tenochtitlán, la llegada de Cristóbal Colón y figuras históricas del continente.

Pero los murales han resentido los efectos del paso del tiempo y no habían sido retocados de manera profesional desde hace más de dos décadas, a pesar de que más de 18 mil personas visitan la casona del Instituto Cultural Mexicano cada año.

“La casa es una herramienta de diplomacia pública del gobierno mexicano y también está registrada como una casa histórica de la ciudad de Washington… así que estos murales no solo son patrimonio mexicano sino también de Estados Unidos”, dijo su director Alberto Fierro en entrevista con Notimex.

El ICM fue seleccionado, junto a otros 20 prestigiados museos del mundo, para recibir una donación del Programa de Conservación de Arte del Bank of America, que aportó 50 mil dólares, con lo que fue posible iniciar un proceso de restauración en dos fases, con la participación de maestros y egresados del INAH.

“Nuestro objetivo primordial es la limpieza. Con una buena limpieza los colores de la técnica van a salir a flote, entonces vamos a ver la paleta de colores que originalmente quería mostrarnos Roberto Cueva del Río”, señaló la maestra Claudia María Coronado García, del equipo de coordinadores del proyecto de restauración.

La casona fue comprada por el gobierno del presidente Álvaro Obregón en 1921, operó como embajada de México y residencia del embajador hasta 1989, y un año después fue habilitada como la sede del Instituto Cultural Mexicano en Washington.

Durante la realización de los murales, en la residencia vivió el ministro Rafael Fuentes y su pequeño hijo Carlos, quien fue modelo para uno de ellos. Unos años más tarde, ese niño se convertiría en uno de los escritores más connotados de México: Carlos Fuentes.

“Tuvimos el privilegio de tenerlo acá (Carlos) y nos platicó la historia de cómo fue que el pintor Roberto Cueva del Río lo invitó a posar precisamente para el mural”, relató Alberto Fierro.

El proceso de restauración incluye un registro gráfico y fotográfico de los murales, la limpieza superficial del polvo y material ajeno, así como una limpieza físico-química para retirar intervenciones anteriores que afecten la apreciación de la obra y repinten un material pictórico ajeno a los murales.

El proyecto está encabezado por las maestras Ana Lizeth Mata y Claudia María Coronado García de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía.

Como restauradores participan Yamile Fernanda Contreras García, Astrid Sánchez Carrasco, Ana Elena Vivas Moreno, Rocío Mota Muñoz y Juan Pablo Morales Sánchez.

NOTIMEX