Incluirá símbolos nacionales, culturales y tradicionales como la Declaración de Independencia de Israel, canciones hebreas, la oración del Caminante y pinturas.

En febrero de 2019, la organización israelí sin fines de lucro SpaceIL e Israel Aerospace Industries (IAI) lanzarán desde Cabo Cañaveral, en Florida, Estados Unidos, su primera nave espacial, por lo que en días recientes presentaron una cápsula del tiempo que viajará a la luna y permanecerá allá por tiempo indefinido.

Este artefacto consta de tres discos, cada uno con cientos de archivos digitales entre los que se encuentran: detalles sobre la nave espacial y la tripulación que la construyó; símbolos nacionales como la Declaración de Independencia de Israel, la Biblia, el Himno Nacional «Hatikvah» y la Bandera.

Otros objetos culturales que se incluirán son: materiales recolectados durante muchos años por los ciudadanos como pinturas, diccionarios en 27 idiomas y enciclopedias; canciones populares de la región; la oración del Caminante; libros de arte y ciencia con información sobre los descubrimientos y desarrollos científicos y tecnológicos israelíes que influyeron en el mundo; fotos de los paisajes de Israel y de las principales figuras públicas nacionales, así como un libro para niños que fue inspirado por la misión de SpaceIL a la luna.

Un viaje sin retorno

La cápsula del tiempo y la nave espacial permanecerán en el satélite natural de forma indefinida, incluso después de completar la primera misión. Sin planes de regresar a la tierra, ambos artefactos posiblemente serán encontrados y distribuidos por generaciones futuras.

La nave espacial, recientemente llamada Beresheet (la palabra hebrea para Génesis), se lanzará junto con otros satélites como carga secundaria en un cohete SpaceX Falcon 9.

La fecha exacta de lanzamiento permanece sin determinar, ya que SpaceIL espera la confirmación final de la compañía que está a cargo.

«Este es otro paso en nuestro camino hacia la luna. La inserción de los discos en la nave, que es una verdadera ‘cápsula del tiempo’, indica la disposición de esta para despegar del sitio de lanzamiento en unas pocas semanas. Las tripulaciones de SpaceIL y el IAI han completado las pruebas de la nave espacial y sus sistemas, y se están preparando para el inicio del asombroso y complejo viaje que ejemplifica la innovación, la creatividad y el coraje. El histórico viaje, que también incluye una misión científica, contribuye de manera significativa al avance de la industria espacial y el tema del espacio en Israel», dijo Ido Anteby, CEO de SpaceIL.

Yonatan Winetraub, uno de los tres fundadores de la compañía, comentó mientras insertaba la cápsula en la nave: «este es un momento muy emocional. No sabemos cuánto tiempo permanecerán en la luna. Es posible que las generaciones futuras encuentren esta información y quieran aprender más sobre este momento histórico».

Por su parte, Opher Doron, director general de la División Espacial del IAI, afirmó: «estamos orgullosos de ser la primera entidad no gubernamental del mundo en ir a la luna. El aterrizaje en la luna fue durante muchos años un tema poco discutido entre el público, pero recientemente vemos un interés creciente a medida que las superpotencias mundiales buscan regresar en una variedad de misiones comerciales. No hay duda de que los conocimientos tecnológicos adquiridos por el IAI durante la construcción de Beresheet, junto con Space IL y combinados con las capacidades espaciales desarrolladas durante más de 30 años en IAI, nos coloca a la vanguardia mundial en la capacidad de completar misiones lunares».

La nave, cuya construcción se llevó a cabo en la División Espacial del IAI, completó con éxito una serie de pruebas recientes para examinar la integración de los sistemas, y una serie de experimentos complejos destinados a probar su durabilidad.

Dado que las condiciones reales del espacio no se pueden replicar, las pruebas se realizan en dos partes: en un simulador SpaceIL que imita las condiciones del espacio y en la misma nave espacial.