Estos pequeños adelantos, acumulados entre sí, han cambiado de manera notable el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes.
Redacción Doctor's Help
Ciudad de México a 27 febrero, 2019
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Ciudad de México a 27 febrero, 2019

En 2013, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) puso en marcha una campaña de comunicación bajo el lema “En Oncología, cada avance se escribe en Mayúsculas”, cuyo objetivo es dar a conocer la evolución y los avances médicos que han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores. Desde entonces, emiten notas de prensa con lo más destacado en las diferentes patologías oncológicas.

Distinción entre los diferentes tipos de cáncer prostático

El cáncer de próstata es el segundo más diagnosticado en el país ibérico, con aproximadamente 33 mil 370 casos nuevos al año y 359 mil 942 en la Unión Europea, según indica el sitio redecan.org, presentando una prevalencia más elevada en hombres. La estimación que se tiene para 2012 de casos diagnosticados en los últimos cinco años es de 527.3 por cada 100 mil hombres, mientras que la supervivencia relativa a cinco años de quienes fueron diagnosticados en el periodo 2000-2007, fue de 84.6%, la más elevada entre los tumores más frecuentes.

En la actualidad, la inmensa mayoría de estos casos se diagnostica en estadios iniciales; mientras que entre el 5 y 10% corresponde a aquellos más avanzados (metastásicos) al diagnóstico.

En estadios iniciales, el cáncer de próstata es curable en la gran mayoría de

los casos mediante técnicas actuales como la cirugía, radioterapia/braquiterapia con o sin la adición de hormonoterapia.

Sin embargo, en otra proporción de casos, la enfermedad desarrolla resistencia al tratamiento hormonal (resistencia a la castración) con el eventual desarrollo de metástasis, situación denominada cáncer de próstata resistente a la castración metastásico.

En otras ocasiones, los pacientes presentan metástasis en el momento del diagnóstico, situación denominada cáncer de próstata hormonosensible metastásico, no subsidiario, ya de opciones curativas como la cirugía y la radioterapia, donde los objetivos del tratamiento son prolongar la supervivencia, preservar la calidad de vida y prevenir eventos óseos.

Principales avances sobre el cáncer de próstata

Es en estos casos avanzados (resistencia a la castración y enfermedad hormonosensible metastásica) donde se han realizado la mayoría de los avances en el tratamiento de la enfermedad.

Entre los años 2011 y 2014, el desarrollo de nuevos agentes hormonales (abiraterona, enzalutamida), quimioterapia (cabazitaxel) o radiofármacos (Ra-223) ha permitido aumentar la supervivencia, de los 12 a los 8 meses en 2005 cuando solo estaba disponible la quimioterapia con docetaxel, y a los 32 y hasta 36 meses actualmente.

Hoy, uno de los desafíos más importantes consiste en determinar el valor de las combinaciones y de la secuencia óptima de fármacos para brindar el máximo beneficio a los pacientes.

En aquellos con carcinoma de próstata resistente a la castración y que todavía no han desarrollado metástasis, tanto la apalutamida como la enzalutamida (dos nuevos agentes hormonales) han demostrado retrasar la aparición de metástasis en aproximadamente dos años, y han disminuido el riesgo de aparición de síntomas en más de un 50%.

Además, nuevos estudios han confirmado el valor del tratamiento tanto de quimioterapia como de abiraterona en combinación con la deprivación androgénica (hormonoterapia) en pacientes con enfermedad metastásica al diagnóstico, con una reducción del riesgo de muerte de un 39% en pacientes de mal pronóstico (alto volumen o alto riesgo de enfermedad), y un incremento de la media de supervivencia de los 32 hasta los 49 meses.

De acuerdo con los datos presentados en la reunión de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés) en 2018, en pacientes con bajo volumen de metástasis o bajo riesgo de progresión, la abiraterona ha demostrado conferir un aumento del 4% en la media de supervivencia, y una reducción del riesgo de muerte de aproximadamente el 35%. En estos pacientes, la radioterapia sobre la próstata ha demostrado un beneficio similar en supervivencia global.

Nuevos descubrimientos de la biología molecular de la enfermedad han permitido avances en el desarrollo de la medicina personalizada.

El análisis de nuevos biomarcadores en biopsias líquidas, tanto en células tumorales circulantes como en DNA circulante, se encuentra actualmente en evaluación en varios estudios y podría, en el futuro, determinar la elección del tratamiento óptimo basado en el perfil molecular individual de cada paciente.

El descubrimiento de alteraciones de la reparación del ADN en los tumores de aproximadamente un 20% de los pacientes y el beneficio significativo que estos reciben del tratamiento con inhibidores de PARP, es otra de las estrategias de medicina personalizada actualmente en evaluación.

Las combinaciones de nuevos fármacos con agentes inmunoterápicos representan otra prometedora estrategia terapéutica contra el cáncer de próstata avanzado, actualmente en evaluación dentro de los ensayos clínicos.

Todos estos fármacos han podido ver la luz gracias a la realización de ensayos clínicos en múltiples centros del mundo, y a la generosa participación de los pacientes. En estos avances ha habido una participación muy significativa por parte de los centros españoles.

“Seguimos creyendo que la mejor opción, en la medida de lo posible, es la participación en los ensayos clínicos que sigan intentando mejorar la seguridad y eficacia de estos tratamientos. Pero, por encima de todo, es necesario que aquellos progresos que muestren beneficios significativos se incorporen de manera equitativa a todos los pacientes, y que el acceso al mejor tratamiento para su enfermedad sea universal”, indican en un comunicado.