La enfermedad del coronavirus (COVID-19) continúa amenazando a millones de personas en todo el mundo, y parece que los bloqueos permanecen en muchos países en medio delaumento de los peajes de muerte, como Losgobiernos deciden si extender las restricciones destinadas a reducir la propagación del virus. Ahora, un nuevo estudio revela que el nuevo coronavirus ha mutado en al menos 30 variantes genéticas diferentes, que afectan a diferentes partes del mundo.

El equipo de investigadores, encabezado por los científicos chinos Profesor Li Lanjuan y sus colegas de la Universidad de Zhejiang en China, ha encontrado en un pequeño grupo de pacientes muchas mutaciones no reportadas previamente. Estas mutaciones incluyen cambios raros que los científicos nunca habían imaginado que podrían suceder.

El nuevo coronavirus, ahora oficialmente llamado coronavirus respiratorio agudo severo 2 (SARS-CoV-2), es un virus de ARN, al igual que los virus que causan sarampión y gripe. Estos virus son más propensos a cambios y mutaciones en comparación con los virus de ADN.

A medida que el SARS-CoV-2 se propaga por todo el mundo, los científicos temen que el virus mute en algo más mortal y se convierta en una amenaza más importante para la humanidad.

MUTACIONES Y PROPAGACIÓN RÁPIDA

Para llegar a sus hallazgos, los investigadores analizaron las cepas de los 11 pacientes con COVID-19 elegidos al azar de Hangzhou en China, donde se registraron 1,264 casos confirmados. Probaron cómo el virus puede infectar y matar eficazmente las células del cuerpo.
El equipo identificó más de 30 mutaciones diferentes del virus, en donde 19 nunca se vieron antes.

Algunas de las mutaciones aumentaron la capacidad del virus para propagarse, mientras que otras fortalecieron la capacidad de las células para invadir las células. El equipo descubrió que las mutaciones más mortales se observaron en las que se propagan en Europa y Nueva York. Por otro lado, se observaron cepas más débiles en algunas partes de los Estados Unidos, como el estado de Washington.

“Los datos de la encuesta genómica actual sugieren que las variantes de un solo nucleótido (SNV) son abundantes.
Sin embargo, ninguna mutación se ha relacionado directamente con cambios funcionales en la patogenicidad viral “, escribieron los
nvestigadores en el documento. El documento, que se publicó en la revista en línea MedRxiv, destaca cómo estudiar las mutaciones puede ayudar a proporcionar una base para el desarrollo de la vacuna. La parte difícil es que ocurren más mutaciones. Pasará algún tiempo antes de que se pueda desarrollar una vacuna.

Este es el primer estudio que proporciona una idea de cómo una mutación podría afectar la gravedad de la enfermedad. Por ejemplo, el virus en Nueva York es más fuerte y más agresivo, y tiene el mayor número de infecciones en el país. Sin embargo, la mutación más débil no significó un menor riesgo para la población. Tomemos, por ejemplo, dos pacientes en el estudio en Zhejian, que tienen entre 30 y 50 años, contrajeron la cepa más débil del virus pero se enfermaron gravemente. Aunque los pacientes se habían recuperado, requirieron ingreso en la unidad de cuidados intensivos (UCI). El equipo también reveló que algunas de las cepas más agresivas del coronavirus fueron capaces de generar 270 veces la carga viral de las cepas más débiles.

Además, las cepas potentes matan las células humanas más rápido. “Por lo tanto, proporcionamos evidencia directa de que el SARS-CoV-2 ha adquirido mutaciones capaces de cambiar sustancialmente su patogenicidad”, agregó el equipo.