La chogosta es una golosina con propiedades nutritivas y curativas que data de la época prehispánica, es de origen veracruzano específicamente de un lugar llamado Jáltipan, sus ingredientes principales son el barro y algunas hierbas.

Su nombre proviene del náhuatl Chogotali que significa Tierra Agria; este dulce tenía una función principalmente medicinal y religiosa y es usado por el pueblo chogostero como solían hacerlo los antiguos mexicanos.

Jáltipan (que en náhuatl significa Lugar de Arena) es el único lugar donde lo elaboran y lo consumen.

Según expertos la chogosta contiene todos los minerales que hay en el subsuelo: nitrato, fosfatos, potasio, fósforo, magnesio y aluminio, por lo tanto lo hace un alimento rico en nutrientes, sumado a esto ayuda a tratar enfermedades como infecciones estomacales y parasitosis.

Su preparación consiste en excavar con las manos la tierra de dos a diez metros de profundidad para extraer el barro desde unos manantiales de donde brota un tipo de arena de tonalidad blanca y rosada , tiene una textura como el mazapán y al natural tiene un ligero sabor a la ya conocida tierra mojada.

Una vez que se extrae el barro se compacta con la ayuda de agua, se hace bolita y después se coloca en un fogón con leña de encino hasta cocinar, este proceso puede durar hasta cinco días en completarse, cabe mencionar que durante el proceso de cocción se le agregan algunas hierbas aromáticas para sustituir el sabor a tierra por uno herbal aunque sigue conservando su toque terroso.

Por desgracia este típico dulce esta a punto de desaparecer ya que se comparte muy poco su tradición a causa del desinterés en su elaboración y la llegada de nuevas empresas a este municipio y que se instalaron en las principales zonas donde se extrae el barro para elaborarla.

Pero existe un restaurante llamado XOKOL localizado en Guadalajara, Jalisco, donde se procura mezclar los ingredientes tradicionales con técnicas modernas de la cocina, a manos de los chefs Ruelas y Óscar Segundo; retomaron este ingrediente como parte de su menú preparando un helado de leche con chogosta.

Mientras más personas conozcan la existencia de esta golosina será menor el riesgo de desaparecer.