Los “hongos mágicos” pueden haber dado un paso mas para convertirse en un tratamiento para la depresión.


El ingrediente activo en los hongos alucinógenos se llama psilocibina y un nuevo estudio británico sugiere que podría usarse de manera segura para tratar la depresión cuando otras drogas han fallado, ofreciendo esperanza a millones de pacientes en todo el mundo.

El estudio, realizado por King’s College London y la compañía de salud mental Compass Pathways, administró psilocibina a 89 voluntarios adultos sanos. El estudio comparó los efectos de dosis de 10 mg y 25 mg de psilocibina y un placebo.

“No hubo eventos adversos graves” y “no hubo efectos negativos” sobre la función cognitiva y emocional entre los voluntarios que tomaron psilocibina, según un comunicado de prensa de Compass Pathways. En cambio, los vo-luntarios experimentaron “cambios en la percepción sensorial y alteración positiva del estado de ánimo”, efectos típicos de las drogas alucinógenas. “Los resultados del estudio son clínicamente tranquilizadores y respaldan un mayor desarrollo de la psilocibina como tratamiento para pacientes con problemas de salud mental que no han mejorado con la terapia convencio-nal, como la depresión resistente al tratamiento”, dijo James Rucker, uno de los investigadores principales del King’s College London, en el comunicado de prensa.

Esta es solo la primera de dos fases en sus pruebas: la segunda fase del ensayo involucrará a mas de 200 pacientes con depresión en Europa y Amé-rica del Norte.

Más de 264 millones de personas en todo el mundo están afectadas por la depresión, según la Organización Mundial de la Salud. El tratamiento farma-céutico más común es tomar antidepresivos como Prozac, que aumentan los niveles de serotonina en el cerebro para mejorar el estado de ánimo.