Un nuevo estudio observacional de los Estados Unidos indica que la insuficiencia de vitamina D puede desempeñar un papel importante en la progresión de la enfermedad por coronavirus (COVID-19).

investigación titulada ‘La insuficiencia de vitamina D es frecuente en COVID-19 grave’ está disponible en el servidor de preimpresión medRxiv.

Una infección viral altamente transmisible causada por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) es responsable de la pandemia actual de la enfermedad potencialmente mortal de COVID-19. Los mecanismos subyacentes a los resultados contrastantes de esta enfermedad aún se desconocen.

Aunque el 80-85% de los pacientes presentan enfermedad autolimitada o no presentan ningún síntoma, el resto necesita recursos hospitalarios importantes y puede colapsar el sistema de salud, como lo demuestra la situación en Italia.

La experiencia de los Estados Unidos arroja algo de luz sobre diferentes escenarios y resultados de COVID-19. Aunque representan solo el 32% de la población de los Estados Unidos, los afroamericanos representan el 70% de las muertes por COVID-19; Por otro lado, las personas sin hogar en el refugio de Boston eran 100% asintomáticas.

Los factores de riesgo para la mortalidad por COVID-19 reconocidos hasta ahora incluyen sexo masculino, obesidad, hipertensión, edad avanzada y coagulopatía asociada a COVID-19. Sin embargo, la insuficiencia de vitamina D puede agregarse pronto a la lista de factores de riesgo, según los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Louisiana, Nueva Orleans, la Escuela de Medicina de Tulane y la Facultad de Medicina de Texas A&M.

LA IMPORTANCIA DE LA VITAMINA D
La vitamina D es una molécula que muestra un impacto fisiológico esencial y tiene un papel fundamental en la modulación de las respuestas inmunes innatas y adaptativas. Dado que la dieta humana promedio no es rica en vitamina D de origen vegetal o animal, los humanos dependen de la producción endógena después de la exposición a los rayos ultravioleta B (UVB). Además, se sabe que las vías antimicrobianas dependientes de la vitamina D responden al ARN bicatenario, que se produce fácilmente durante la replicación viral del SARS-CoV-2. Estas vías posteriormente regulan la eliminación de las células dañadas (autofagia), así como varios péptidos antimicrobianos y antivirales. En consecuencia, la insuficiencia de vitamina D dificulta la capacidad del huésped para activar las vías defensivas mencionadas anteriormente, pero también ha in-fluido en la migración de linfocitos y macrófagos. Dado que dicha respuesta inmune trastornada predispone al huésped a infecciones respiratorias virales, ¿es lo mismo válido para COVID-19? ¿MENOS VITAMINA D, PEOR COVID-19?

Para definir mejor el vínculo entre la insuficiencia de vitamina D y COVID-19, el grupo de investigación de EE. UU. (Dirigido por el Dr. Frank H. Lau del Departamento de Cirugía del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Louisiana, Nueva Orleans) tuvo como objetivo determinar la prevalencia de insuficiencia de vitamina D entre nuestros pacientes de la unidad de cuidados intensivos (UCI) COVID-19. El estudio se realizó en un centro médico académico de atención terciaria revisando retrospectivamente los registros médicos de pacientes con COVID-19 y analizando los niveles séricos de 25-hidroxicolecalciferol (25OHD), que representan la principal forma circulante de vitamina D. La insuficiencia se definió como los niveles séricos de 25OHD inferior a 30 nanogramos por mililitro. La prevalencia basal de insuficiencia de vitamina D entre los pacientes de la UCI fue del 30-40%; Además, el 84,6% de los pacientes de la UCI tenían la insuficiencia (en comparación con el 57,1% de los pacientes de piso). El hallazgo más sorprendente fue que el 100% de los pacientes de UCI menores de 75 años tenían insuficiencia de vitamina D. “Teniendo en cuenta estos datos, planteamos la hipó-tesis de que la insuficiencia de vitamina D aumenta la gravedad de COVID-19 a través de 1) sus efectos protrombóticos y 2) su trastorno de la respuesta inmune”, dicen los autores del estudio.

BÚSQUEDA CONTINUA DE RESPUESTAS
Pero sus hallazgos también pueden contribuir a la comprensión de las disparidades de salud de COVID-19 y el marcado contraste en la gravedad de COVID-19 entre los afroamericanos y las personas sin hogar (por ejemplo, en un refugio de Boston). “Los datos de disparidades de salud emergentes con respecto a las poblaciones afroamericanas y sin hogar sugieren que la insuficiencia de vitamina D puede ser un impulsor subyacente de la gravedad de COVID-19”, des-tacan los autores del estudio. Además, la experiencia europea muestra que COVID-19 fue grave en Italia, Grecia y España, donde las tasas de insuficiencia de vitamina D están entre 70 y 90%. Al mismo tiempo, los países escandinavos como Noruega y Dinamarca tienen mejores resultados de población, con tasas de insuficiencia de vitamina D del 15-30%. “Este pequeño estudio observacional retrospectivo sugiere un vínculo entre la insuficiencia de vitamina D y el COVID-19 grave”, enfatizan los autores del estudio. “Los datos anecdóticos y de observación indican que dicha insuficiencia puede desempeñar un papel importante en la progresión del estado de la enfermedad CO-VID-19”, concluyen. Para obtener la respuesta final a esta pregunta, necesitamos ideas adicionales de ensayos controlados prospectivos y aleatorizados que estratifiquen adecuadamente a los sujetos. Hasta entonces, las posibles terapias de bajo riesgo que se dirigen a la insuficiencia de vitamina D merecen un mayor escrutinio científico.